
En producción forestal se emplea para obtener fustes más rectos y con menos ramificaciones, por tanto de mayor calidad.
En arbolado urbano su utilidad es, por un lado, prevenir el riesgo de caída de ramas, y por otro controlar el tamaño de árboles cuya ubicación no permite su desarrollo completo.
Así mejoramos su crecimiento y desarrollo, evitando el riesgos de enfermedades y plagas, además de eliminar la peligrosidad y garantizar la seguridad del ciudadano.
La poda de mantenimiento consiste en la eliminación de:
En algunos árboles se poda para evitar las flores o frutos, como por ejemplo los Chopos.
En el mantenimiento de arbolado también entran estas 3 técnicas: